No creas que olvidé tu sonrisa y tus ojos
negros
Y tu cara de niña, y tus besos que muero aún
por ellos,
Por tu
Dios te bendiga, por tus regaños y caricias.
Si, sé que ha pasado el tiempo, sé que mi
silencio es eterno Pero aunque no parezca, vas grabada en mi pecho
Como quien se graba un tatuaje para recordar el
amor de su vida.
Zuni, tú eres de esos amores que nunca se
olvidan,
Y nunca
se olvidan porque son más que amores,
Eres la
que creyó en esperanzas contra esperanzas,
La que
cultivó caricias
En medio de mil dolores
La que nunca se llevó las muchas aguas…
Cada línea que se escribe en tu honor,
Es por
cada día sin ti.
Cada sueño en el que viajo a tu calor,
Va
cargado de tus hojitas de alelí…
Si un día te vas y no alcanza la existencia
para despedirnos Llévate en mi ausencia madre mil besos desde mi espíritu…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario