Se funden tu boca y la mía
Los cuerpos ya no sudan están
tácitos,
La cama testigo de mil historias,
Tus ojos dicen más que mil palabras,
De mil tristezas ahora eterna alegría,
De cien soledades se han roto los mitos,
De no existir ahora hay memoria
Lo mejor es que hay lenguaje sin
palabras…
Fortuitos que ya no están,
Los sufres porque revolvieron la
quietud,
De aquel cuerpo que creía no sentir,
Fortuitos que vendrán,
Porque hay lenguaje a plenitud
Y ni tú, ni yo, ni la cama, se
niegan a sentir…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario