Era una mañana fría e intensa, de paisajes
hermosos,
Con
neblinas de 3 grados y ojos llorosos,
Impaciente o temeroso, aun no lo sé,
Aun así se cruzaron las miradas.
Sonrisa
y beso de exploración.
Era como si ya te conociera de siempre,
Era como si la edad no pasara
Y el ayer no tuviera recordación.
Besos en la cama, sonrisas, llantos,
Mil emociones a la vez
Pasaron los días y tus ojos y los míos,
Se
fundieron en uno solo…
No espere vivir los momentos más llanos,
Y más
especiales a la vez,
Que hoy anhelo cual niño,
A su juguete o a su hinojo al amanecer…
Se cumple un mes en el que aquel idilio de amor,
Cumplió
un ciclo para iniciar otro,
En este mes los sentimientos no han cambiado
A dentro en lo profundo te enraizaste como
árbol que hecha su fruto.
Que si te extraño, claro que te anhelo en cada
sol,
En cada aurora y en cada atardecer,
Como flores al roció, como verano a su lluvia
temprana y tardía…
22 de enero aquel, de frio eternal de Bogotá,
El que
dio por formal nuestra historia,
Será el mismo que cada año reviva la llama,
Que
encendió nuestras antorchas.
22 de enero deja que los 3 de marzo se olviden
Como se olvidan los hechos, por tu eres
acontecimiento…
Aun que se bien que quizás ya no hallan más
historias de Bogotá,
Vendrán las de sol y mar,
Las de fronteras y las de cielos abiertos,
Porque tú, hermosa, eres para mí lo único que tengo…
No dejes que la distancia trunque tu esperanza,
Que lo
único seguro en este planeta son los sueños,
Y esos,
siempre que queramos se harán realidad,
O se harán remembranzas…
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