No es quererte, es extrañarte.
No es olvidarte, es vivir con tu recuerdo.
No es enterrarte, es extrañarte.
No es amarte, es, aunque no estés, querer
hacerlo…
Es vivir con la imagen de tu sonrisa,
Con el eco de tu voz,
De tus travesuras.
Es sentir adentro, cada una de tus alegrías,
Es
llorarte con, o sin razón,
Es recordar siempre cada momento de lucha.
De lucha
por la vida,
Y tener la esperanza de vernos un día…
Cuán
difícil es tu partida,
Qué lecciones dejan la luz de tus ojos
Que se apagan y que se impregnan en el alma mía,
Que tu
belleza adorne los cielos hermosos
Que nosotros sentiremos con pasión, honor y
esperanza,
El vacío
que dejas, porque así lo quiso Dios.
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