Llegaste como llega el viento suave murmullo,
Como raya el alba y se vislumbra el horizonte,
Como el rio, cuyas corrientes traen
desconocidos grumos, Llegaste como las efigenias del bosque,
Sin desaparecer con la brisa,
Estas allí cual hada, y yo cual niño te esperaba,
Como aquel que espera la profecía de su
pitonisa…
En un instante de tiempo desee que te quedaras
para siempre,
Porque al ver tus ojos, su brillo y sentir tus
manos en las mías,
Quise que no te fueras al menos de mi mente,
Quise sentir más de tu energía que hizo
simbiosis con la mía…
Quise meterme en tu soledad y hacerla mía,
Esa soledad que no es tan nuestra,
Y quise que las pepitas de tu muñeca te
dijeran,
Que tú tés morena y que tú pelo y que tú
esencia se quedaron conmigo…
Y yo, yo sin saberlo me fui contigo…
Y tras de ti he comprobado que nuestras
soledades son constructos,
De mil
Buendía juntos,
De mil Arjonas queriendo hacer algo nuevo.
Quise que las Cabimas estuviesen aquí, si a la
esquina,
Para
tener la magia de tus dedos
Para hacer mías tu risas
Para que el viento me traiga el olor de tu pelo,
Y te
quedes para siempre en mi vida…
TE DEJO
Pasar los días Pensándote no es normal,
Querer
un poco más de ti
Como los campos al otoño eternal,
Y no
sentirme así
En un espacio sideral,
Donde
existe solo el añoro
La correspondencia electrónica abismal,
Querer
tan solo un poco
De esa presencia febril, primaveral...
Aceptar que las realidades no son más,
Que
caminos cósmicos que llevan
A darnos cuentas que hay verdades alcatraz,
Verdades
que despiertan del sueño contumaz...
No obstante será difícil renunciar
A lo que jamás se ha tenido ni se tendrá,
Ni al
sueño, ni a la foto de tu mirar
Ni al esbozo de tu faz
Al negro de tu piel, al eterno de tu tés...
Al tono de tu hablar...
Te dejo al tiempo, al camino, al viento,
A lo que
hizo latir distinto y suspirar,
Te dejo
al sufragio de tus silencios,
Al sentido de tus soledades dentro,
Esas en
las que calo más
Y soy el resultado de tu igualdad...
Te dejo al criterio de los suspiros que
desperté,
Del tiempo que te quite y me diste sin tener
Al instante en que te diste cuenta que no era
el
Al trimestre de pocas emociones como las que
has sentido en horas A mi proclama de ayer
A mi propuesta de hoy Te dejo al amor...
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