Son las once, aún no hay sueño,
Hay ganas de pensarte una vez más,
De decirte que llegara el día en
las miradas se crucen de nuevo,
En que salten los recuerdos como saltan los
niños,
Cuando regresa su amado con
golosinas y juguetes nuevos.
¿Será el destino? no lo sé
¿Serán las circunstancias? tal vez
Llegará el momento en que frente a
frente se rompan los muros,
Se quiebren los silencios, salten
las lágrimas,
Y aquel culpable que por años se ha
buscado hulla con el viento,
Y podrá desvanecer por fin aquel insomnio
eterno…
Cuando eso pase la carga de mí
tiempo histórico,
Habrá cesado en mis hombros,
El sol por fin verá mi rostro…
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